EEUU vs Europa

Emilio J. López Miami.  Negro intenso y almendrado, con leche, amargo o blanco, el delicioso chocolate (“Chocolatl”, que ya utilizaban mayas y aztecas) es, sin duda, el rey de los dulces y su magia negra hechiza los corazones de sus adeptos.

Al remate de los postres, para aliviar el estrés del trabajo, a la salida del cine o en el desayuno, son pocos los estadounidenses que se resisten al chocolate y sus mil y una variedades tentadoras.

Los estadounidenses consumen una media de tres veces más chocolate per cápita que los europeos por año, lo que explica que se haya ido imponiendo como objeto de placer y deseo en restaurantes, tiendas gourmet y supermercados.

Gran parte de la “negra culpa” la tienen los maestros reposteros, esa suerte de modernos nigromantes de la dulcería que han transformado los usos del chocolate en un arte de imaginativa y delicada elaboración.

Además, las estanterías de los supermercados ofertan hoy un despliegue mareante de todo tipo de tabletas de chocolate: orgánico y natural, negro sin azúcar, relleno de frambuesa o dulce de leche, con una proporción de cacao de hasta el 80 por ciento, etcétera.

Los “chocoadictos” miden, saborean las diferentes calidades con el convencimiento de que la vida es un mal cuarto de hora repleto de minutos exquisitos de chocolate.

Mucho deben los amantes del chocolate a esa obra maestra dirigida por Tim Burton y protagonizada por Johnny Deep, “Charlie y la fábrica de chocolate”, repleta de magia, entusiasmo y color.

Adentrarse en la historia de la familia propietaria de Chocolates VALOR, fundada en 1881 en Villajoyosa (Alicante, España) produce una sensación similar.

Son ya cinco generaciones de maestros chocolateros los que han hecho del cacao y de su calidad el “valor” cardinal de la familia.

Desde el tatarabuelo, que transportaba el manjar a lomos de mulos hasta los pueblos del páramo manchego, pasando por las nuevas generaciones, respetuosas del hallazgo antiguo, pero cargadas de nuevos proyectos, la familia toda cuida la fórmula que ha convertido a VALOR en uno de los mejores chocolates negros del mundo.

Valeriano López, heredero de la tradición familiar, apuesta ahora de firme por posicionar la marca en el mercado estadounidense, especialmente en el hispano, que, dice, “por su tamaño, potencial y posibilidades, es muy atractivo”.

“Tanto el chocolate negro con almendras marcona como el negro que se elabora sin azúcar, probablemente el mejor del mundo, son productos que tienen un gran potencial” en el sector del chocolate estadounidense, explicó López a Efe en Miami.

Citó algunas características que lo diferencian de otros, como son el uso exclusivo de almendras enteras de la variedad marcona, dulce y de calidad superior al resto, o la procedencia de los granos de cacao, que compran directamente en Ecuador, Panamá y Ghana (África).

“Compramos directamente en origen, es decir, a las comunidades productoras, muchas de ellas indígenas, y evitamos los agentes intermediarios”, explica Valerio, o “Valor”, como le llaman los amigos y familiares.

Otros factores clave para la producción de un chocolate negro de máxima calidad depende del cuidado y mimo que se ponga a la hora del tostado, molido y refinado del grano.

Se trata de un proceso en el que juega un papel determinante el denominado “conchado”, esto es, el lento batido durante 12 horas de la pasta o licor de cacao (encargada de dar color y aroma al chocolate) con una parte de manteca del grano, inodora e incolora.

Una vez finalizado el proceso, se le agrega vainilla para potenciar los aromas, azúcar, esencias de cacao o frutos secos, explicó “Valor”, quien se mostró orgulloso de que su familia haya situado la marca como empresa líder del sector en España, sólo por detrás de Nestlé, y con una cuota de mercado del 17 por ciento.

Y es que todo cuidado que se preste a la elaboración del mejor chocolate lo merece, si tenemos en cuenta que el precio de la tonelada de cacao en la bolsa de Londres alcanza en estos momentos las 1.500 libras esterlinas.

Bien lo vale. Sobre todo si se tienen en cuenta los beneficios que el chocolate negro proporciona a la salud, según los nutricionistas.

Destacan las cualidades antioxidantes y antidepresivas del chocolate negro y las altas concentraciones de cacao ayudan también a bajar la presión arterial y reducir el colesterol.

“El chocolate negro es buenísimo”, señaló “Valor” siempre y cuando “sea negro, porque en cuanto le ponemos leche pierde todos su beneficios”.

Las industrias del sector han multiplicado los proyectos en EE.UU., es bien cierto, como también lo es que la familia “VALOR” tiene el convencimiento de que, a la larga, los amantes del mejor chocolate negro favorecerán su producto.

Fuente [EFE]

Un comentario sobre “EEUU vs Europa

  1. Enhorabuena a Chocoadictos por este artículo sobre “Valor”. Es muy interesante porque desvela aspectos de la producción, venta, etc.. de los que no tenía ni idea. Hay que promocionar lo español, y siendo “Valor” de las pocas empresas españolas que nos quedan, espero que su calidad y tradición triunfe en Estados Unidos, un país goloso que seguro se derretirá con los chocolates de Villajoyosa.

    Personalmente, el chocolate a la taza Valor es el único que no me sienta mal al rato de tomarlo. Los otros que hay en las cafeterías resultan pesados, en algunos incluso notas los grumos, pero el de Valor conserva su sabor intenso y resulta ligero al estómago. Es delicioso y acompañado de tejeringos es ambrosía.
    Mis saludos a “Valor” y a “Chocoadictos”.

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