Entre el mito y la ciencia

Vía [20 minutos]
Estos son algunos fragmentos del interesante artículo sobre los alimentos afrodisiacos…

Un clásico: el chocolate

Para Brewer, que ha formado parte de la unidad médica genitourinaria del Queen Elisabeth Hospital (EEUU) hasta el año 2002, alimentos como el chocolate tienen una textura, sabor y aroma que, al introducirlos en la boca, las numerosas terminaciones nerviosas de los labios, la nariz y la lengua reciben una información capaz de provocar ciertas hormonas y otras sustancias, como las endorfinas, que actúan sobre el estado anímico de la persona.

Queda un largo camino por recorrer para establecer nexos definidos entre la dieta y el deseo sexual. En el caso de los fitoestrógenos, abundantes en legumbres como la soja, se han revelado como un coadyuvante significativo en la mejora de la sintomatología que acompaña a la pérdida de estrógenos durante la menopausia.

Beneficiosos pero no siempre afrodisíacos

En algunos estudios -no en todos-, el suplemento de cinc ha supuesto una mejora de la potencia, la libido y la frecuencia de la realización del acto sexual en hombres con problemas renales. Las ostras, uno de los grandes referentes de la cocina afrodisíaca, son muy ricas en este mineral. Pero estos son algunos ejemplos de investigaciones realizadas sobre esta cuestión, que aportan resultados interesantes aunque, tal y como advierten sus autores, todavía queda mucho por demostrar.

La cocina afrodisíaca está tapizada de una larga lista de alimentos que, al margen de que generen pasión o no, cuentan con beneficios notorios para la salud. Al chocolate se le atribuye la capacidad de provocar la secreción de endorfinas, que es un estimulante natural; el ajo contiene compuestos que favorecen la circulación y el flujo sanguíneo, necesario por otra parte para estimular los órganos sexuales.

Psicológico o fisiológico

Los cereales integrales y verduras varias son ricas en vitaminas del complejo B y, en concreto, las fuentes de niacina actúan como vasodilatadores y ayudan en la producción de histamina, una sustancia implicada en el orgasmo, tal y como afirma la doctora Brewer.

Por otra parte, estas afirmaciones contrastan con el pensamiento de otros muchos profesionales de la salud como Barnaby Barrat, presidente de la American Association of Sex Educators, Counselors and Therapists, que se manifiesta con una visión más pragmática del tema y afirma que el nexo entre alimentos y libido es más psicológico (efecto placebo) que fisiológico.

Vía: [20 minutos]

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