El chocolate que vino del mar se presenta en forma de Ánfora marina en el XI SALÓN DEL CHOCOLATE

Horno de San Onofre un clásico de la pastelería en Madrid.

Aprender a apreciar la sutileza y complejidad de sabores que tanto el vino y el chocolate tienen, además de ser capaces de armonizarlos bien, es una experiencia de lo más agradable. Un maridaje único y extraordinario nos espera del 20 al 23 de octubre en el XI Salón del Chocolate de Madrid, guardado en un cofre como las habas de cacao que llegaron en los barcos desde América o las ánforas de vino en los barcos fenicios 1.500 años a.C.

Ánforas de chocolate y vino del Horno de San Onofre.
Ánforas de chocolate y vino del Horno de San Onofre.

Una mezcla de habas de cacao Criollo de México, fino, delicado y muy perfumado junto al Forastero procedente de la Alta Amazonia, más fuerte, que aporta notas florales y afrutadas, son atemperadas por las manos de Daniel Guerrero, de Hornos San Onofre, uno de los principales artesanos del chocolate en Madrid. El ensamblaje se perfecciona con Carchelo Selecto, un vino de las Bodegas Carchelo de Jumilla, de aromas sutiles y elegantes, complejo y delicado, con notas de frutas maduras y florales y con dos años de crianza de los cuales uno ha estado en la bodega submarina Vina Maris, ubicada en la costa de Calpe, Alicante, a 30 metros de profundidad, un método de envejecimiento que aporta al vino unas características únicas.

Daniel Guerrero, alma de chocolate que hace honor a su apellido.
Daniel Guerrero, alma de chocolate.

Estos han sido los ingredientes especiales para crear el ánfora que se presentará el jueves, 20 de octubre a las 19,00 horas dentro del programa de actividades previstas en el XI Salón del Chocolate de Madrid en Moda Shopping, que este año rinde homenaje al Xocolatl, el chocolate primigenio convertido en alimento de los dioses por los Mayas y los Aztecas.

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